La última batalla


Operación Thunderhead

A comienzos del año 1972, dos pilotos americanos que se encontraban retenidos como prisioneros de guerra en la célebre prisión conocida como “Hanoi Hilton” pusieron en marcha un plan de fuga. En respuesta a este plan, la flota de EEUU en el Pacífico organizó la “Operación Thunderhead”, una misión de rescate que se llevó a cabo en Junio de ese año en el delta del río Rojo.


Hanoi Hilton

El Team One de los SEALS y el Team 11 UDT (equipo de demolición submarina) fueron asignados para asistir a los POWs.
Durante el desarrollo de esta operación secreta falleció el SEAL Melvin Spence Dry, pasando a ser el último SEAL en morir durante la Guerra de Vietnam. Su padre, el Capitán de la Armada Melvin H. Dry, graduado en la Academia Naval en 1934 y experto submarinista, pasó el resto de su vida investigando las circunstancias que rodearon la muerte de su hijo. Los detalles, sin embargo, estuvieron durante largo tiempo envueltos en el secreto:

Dry, después de su graduación en la Academia Naval en 1968 y de servir brevemente en el Destructor USS Renshaw (DD-499), vio que su ambición era formar parte de un grupo de Operaciones Especiales y a finales de 1969 formó parte del curso de 20 semanas de capacitación UDT/SEAL en la Base Naval Anfibia, Coronado, California.
El Curso Nº56 contaba el un principio con 12 Oficiales y mas de 100 hombres alistados, incluyendo al compañero de Dry, Michael G. Slattery. En la graduación de Junio de 1970, el curso contó sólo con 5 Oficiales (Mike Cadden, Spence Dry, Jerry Fletcher, Jim Hoover, Mike Slattery) y 22 hombres más.


Dry en su fotografía de Graduación

Cuatro de estos oficiales (incluyendo a Dry) fueron asignados al UDT-13 y destinados durante unos meses a Filipinas.

Dry pronto fue destinado a Vietnam donde sirvió durante tres meses como Oficial al mando del Destacamento H (hotel) estacionado cerca de Danang. Allí realizó reconocimientos fluviales, demoliciones de combate y operaciones de búsqueda y destrucción a lo largo del río Ky Lam.

En el mismo año (1971), Slattery, Fletcher, y Dry fueron asignados al SEAL Team One cuya principal misión era dirigir una guerra poco convencional mediante operaciones de contraguerrillas y operaciones clandestinas en áreas costeras y riveras de los ríos. Pero la política impuesta por el Presidente Nixon únicamente permitía que fueran consejeros de las unidades survietnamitas.

En Noviembre de 1971 a Dry se le brindó la oportunidad de formar su propio contingente de hombres con la misión de prepararlos para un despliegue de seis meses en el Pacífico Occidental. El Tte. Robert J. Conger, asistente de Dry recordó que ambos pasaron dos semanas para seleccionar entre los 80 voluntarios a los 12 mejores para formar el pelotón “Alpha”.
Dry dio a sus hombres una formación impecable y el pelotón adquirió una experiencia y espíritu de unidad encomiable. Sus hombres le adoraban y siempre elogiaron su forma de actuar y formar. El pelotón alfa desplegó a Okinawa para un entrenamiento adicional y a su mando se asigno al mítico SEAL Philip L. “Moki” Martin.

Sabiendo por los informes de inteligencia que los POW tenían planeado robar un barco y escapar por el Río Rojo hasta el Golfo de Tonkin, el Almirante Thomas H. Moorer, Jefe del Estado Mayor Conjunto, autorizó el 15 de Mayo de 1972 la ejecución de la Operación Thunderhead, un plan de rescate propuesto por la Flota del Pacífico un mes antes, aprobada por el Almirante Jonh S. McCain Jr, comandante del PACOM, y cuyos detalles eran conocidos sólo por un puñado de hombres.


Jonh S. McCain Jr, padre del senador McCain.

El pelotón de Dry abandonó la Bahía Subic en Abril a bordo del submarino anfibio de transporte USS Grayback (LPSS-574), dirigido por el Comandante John D. Chambelain.
El Grayback era anteriormente un submarino portador de misiles guiados Regulus, pero había sido modificado para apoyar operaciones clandestinas y para albergar alrededor de 60 hombres más cuatro vehículos de desembarco SEAL, SDVs, pequeños submarinos de fibra de vídrio, no presurizados y con un rudimentario sistema de navegación colocados sobre su proa y que no habían sido utilizados anteriormente en combate.


USS Grayback

El plan de rescate era aparentemente sencillo, pero a la vez desafiante. Dry y Martin irían por la noche a bordo de un SDV pilotado por dos operadores UDT-11 ya embarcados en Grayback a una pequeña isla situada en la desembocadura del Río Rojo. Allí los dos SEALS establecerían un puesto de observación y esperarían a cualquier señal de los fugados. “El tiempo que Spencer y yo debíamos pasar en la isla era un mínimo de 24 y un mínimo de 48 horas” recordó Martin. “Debíamos buscar una luz roja sobre un barco durante la noche y una bandera roja durante el día”
Si los POWs eran vistos, los dos los interceptarían y coordinarían su rescate con los barcos de la Séptima Flota que se encontraban a la espera.


Spence Dry (en centro con un papel en las manos) durante un briefing con el pelotón Alpha sobre la cubierta del USS Grayback (Abril de 1972 en Bahía Subic). Martin es el más cercano a la cámara.

Las mayores preocupaciones a las que se enfrentarían los dos SEALS eran los soldados vietnamitas que ocupaban la isla, los barcos de pesca que ocasionalmente cruzaban esas aguas y la posibilidad de presencia de patrulleras enemigas. A esto se sumaba la difícil localización de objetivos durante la noche a bordo de un SVD, así como las fuertes corrientes y mareas que no permitían una navegación submarina precisa.


Entrenamiento del pelotón Alpha con el Grayback al fondo.

A medida que la fecha de la fuga se aproximaba, la Séptima Flota de Helicópteros intensificaba la vigilancia nocturna sobre la costa norvietnamita.

El Grayback llegó a su destino el 3 de Junio de 1972, y Chambelain junto con Dry decidió que la misión de reconocimiento clandestina se iniciaría esa misma noche. Aprovechando el final de la pleamar, y teniendo en mente recuperar la nave en bajamar. Chamberlain soltó el SDV. La corriente era de 2 nudos, así que la navegación ya se preveía desde el principio bastante complicada.


Dry (al fondo a la izda) dirige la carga de material a bordo del USS Grayback

Dry, Martin, y los dos operadores UDT, el Teniente John Lutz y Thomas Edwards, fueron “lanzados” de Grayback después de medianoche, pero una combinación de errores de navegación y la fuerte corriente les confundió de ruta. Después de estar buscando la isla durante más de una hora se vieron obligados a abortar la misión. Tampoco fueron capaces de localizar al Grayback y debieron dejar el SDV al agotarse su batería. Planearon entonces dirigirse al mar si no era posible localizar al submarino.


Minisubmarino SDV

A la mañana siguiente los cuatro hombres fueron rescatados por un helicóptero de búsqueda HH-3A, asignado a la Escuadrilla de Apoyo de Helicópteros de Combate (HC-7). Para preservar la seguridad de la Operación y dado que el gran peso del SDV le hacía irrecuperable, Lutz usó el arma colocada la puerta del helicóptero para hundirlo. Los hombres fueron trasladados al Crucero USS Long Beach (CGN-9), puesto de mando de Thunderhead, y donde se pusieron en contacto con el Grayback para coordinar los próximos movimientos.


HH-3A “Big Mother”

Dry, consciente del lanzamiento inminente del segundo SDV, decidió que debían regresar al Grayback rápidamente. La Marina estaba preparada para que la misión durara tres semanas si era necesario, y el liderazgo de Dry junto a la experiencia de combate de Martin, les hacía a ambos necesarios para que la nueva incursión tuviera, esta vez, éxito.
Se decidió que el modo de llegar al Grayback sería mediante un helicóptero, y desde allí efectuar un salto al agua. El plan requería hacer contacto visual con el submarino mediante una luz roja que estaría dispuesta de forma intermitente en el Snorkel del Grayback y que por tanto haría las funciones de “faro”. Durante reuniones de planificación con los pilotos, Dry y Martin recalcaron que los límites máximos para la caída eran 20 pies, y la velocidad de vuelo 20 nudos, o bien, una combinación equivalente. Todo quedó listo para el 5 de Junio a las 23 horas.


Dry y Cahmberlain tomando juramento a Martin (en el centro) como “”Chief Warrant Officer”

Esa noche era muy oscura, el cielo estaba nublado, el estado del mar era 1-2 (olas de hasta cuatro pies) y había fuerte viento. El HC-7 inició la búsqueda del Grayback en estas difíciles condiciones y con la radio en modo silencio.
Los problemas comenzaron pronto ya que aunque el helicóptero pasó cerca del Grayback, no pudo localizarlo. Además, a Dry le era imposible comunicarse directamente con el piloto, pudiendo hacerlo solamente con el Oficial de Primera Clase John L. Wilson, y con el Teniente Edwin L. Torres, perteneciente a la Séptima Flota y asignado temporalmente a la operación.

La búsqueda del Grayback era desesperada, los hombres de Dry estaban listos para saltar pero hubo que abortar varios intentos ya que no su pudo confirmar su presencia. La confusión llegó a tal punto que incluso se llegó a sobrevolar por encima de una vivienda norvietnamita, ya que su luz confundió al piloto. Otro intento de acercamiento casi acaba con el helicóptero inundado. “Fue una noche espeluznante”, recordó Wilson.

Cerca ya de la desesperación, Wilson pasó su casco con micrófono a Dry para que pudiera hablar con el piloto sobre la velocidad y altura del helicóptero. Dadas las circunstancias, era normal la preocupación.
Según una evaluación posterior a la misión, Dry informó al piloto de que estaban demasiado altos, demasiado rápido y además a sotavento. Se acercaban a la zona de caída con unos 15 ó 20 nudos, pero el viento de espalda adicional hacía que se sobrepasasen el límite de 20 nudos impuestos para hacer el salto con seguridad.

Consciente de que el combustible se agotaba, Dry comentó a Martin que el tiempo se acababa. “Recuerdo su cara, sus últimas palabras fueron: Tenemos que regresar al Grayback”

Finalmente, el piloto vio una luz intermitente que identificó con el submarino. No confiando en el equipo de estabilización automático, hizo un acercamiento manual y dio luz verde para el salto. Wilson, un veterano en las acciones de búsqueda y rescate tocó el hombro de Dry como señal para saltar. La decisión final era de él, pero no vaciló y se dejó caer en la oscuridad seguido en una rápida sucesión por los tres miembros de su equipo mientras el helicóptero ganaba altitud y velocidad. “Supe enseguida que estábamos demasiado altos y a demasiada velocidad” dijo Wilson, “pero era ya demasiado tarde.”
“Fui el tercero en saltar” dijo Martin. “Salí y conté: mil, dos mil, tres mil … seguido de ¡Dios!, y luego golpeé el agua. Según mi cuenta, estaba a más de 50 pies, posiblemente 60. Además el helicóptero volaba a sotavento añadiendo de 15 a 20 nudos su velocidad.”

El jefe de operaciones navales dijo al Capitán Dry que su hijo había saltado aproximadamente a 35 pies, pero los supervivientes no tenían ninguna duda de se encontraban a mucha más altura. “Una combinación de demasiada velocidad y altitud no permite a ningún saltador adoptar una posición del cuerpo adecuada para entrar en el agua. Los cuatro acabamos heridos” dijo Martin


Capitan Dry

Según el informe de la Marina, Dry falleció en el acto tras romperse el cuello al impactar con el agua. Del resto el más grave fue Edwars, que tenía rota una costilla y se encontraba semiinconsciente cuando Martin le encontró e hinchó su chaleco salvavidas. La visibilidad era prácticamente nula en esas aguas fangosas y los tres hombres no encontraron respuesta a sus llamadas en búsqueda de Dry.

Al caos y la desgracia se sumo el hecho de que las luces intermitentes descubiertas por el equipo de helicópteros no estaban sobre el Grayback. Eran señales de emergencia estroboscópicas y bengalas usadas por la tripulación de un segundo SDV para alertar sobre su presencia. El lanzamiento de esta nave por parte del Grayback era desconocido tanto para los SEALS como para los pilotos, pero lo cierto es que había sido enviada horas antes con el fin de recoger a los SEALS y según Chamberlain, con el requisito imprescindible de permanecer siempre cerca de la “nave nodriza” para regresar cuando lo desearan. Sin embargo esta nave se hundió y los cuatro hombres tuvieron que hacer una subida libre de emergencia a la superficie.

Chamberlain detectó con el radar la presencia de patrulleras Norvietnamitas, pero cuando dio la orden de abortar la misión, ya era tarde.
Martin, Lutz, y Edwards vieron las luces estroboscópicas y oyeron las voces de la tripulación del segundo SDV. Cuando ambos grupos se unieron quedaron todos a la deriva y a la 1 de la mañana encontraron el cuerpo sin vida de Dry, inflaron su chaleco y le llevaron a remolque hacia el mar para que allí pudieran ser rescatados.


El SEAL Spence Dry alcanzó el grado de Teniente el 1 de Julio de 1971

Las patrulleros Norvietnamitas no descubrieron a los SEALS, y un helicóptero HC-7 alertado por Chamberlain les rescató al amanecer. Edwars junto al cuerpo de Dry fue trasladado al USS Kitty Hawk (CV-63), mientras que el resto eran transferidos al Long Beach.

El Grayback permaneció en posición otros dos días confiando en que mediante sus observaciones por medio del periscopio se pudiera detectar a los POWs. Los seis miembros restantes de la misión fueron trasladados al submarino el 12 de Junio, pero debido al minado de ríos y puertos de Vietnam del Norte por parte de los EEUU, se estimó que las posibilidades de fuga habían disminuido, y por tanto la Operación Thunderhead pronto fue suspendida.

La muerte de Dry (26 años) hizo que se abortara el intento de fuga en Hanoi Hilton, pero las comunicaciones no eran sencillas y por tanto el equipo de rescate siguió en posición un tiempo mas sin tener ninguna noticia sobre esa decisión. Dentro de la prisión había temor a represalias si la noticia del plan de fuga llegaba a ser conocida por los mandos militares Norvietnamitas.

Los padres de Dry que se encontraban en Escocia recibieron la mala noticia el 12 de Junio, se les comunicó que el suceso había acontecido durante una “operación de entrenamiento”.
El 12 de Junio el cuerpo de Dry recibió sepultura con honores militares en el Cementerio de Arlington.
El Almirante Bernard Clarey, Comandante de la Flota del Pacífico se reunió con el Capitán Dry en el Pentágono y le explicó la misión en términos generales, cosa que no le convenció y por lo que dedicó (en vano) 25 años de su vida para que la Marina y la Academia Naval reconociesen el sacrificio de su hijo.

La Marina no compartió las conclusiones de su propia investigación efectuada en 1972. “En casi cinco años no me han dado ninguna información sobre lo que exactamente pasó en la escena del accidente” escribió cinco años más tarde.
Finalmente, en 1981, un oficial del Grayback se puso en contacto por carta con el Capitán Dry para darle amplia información sobre el suceso. Los compañeros de su hijo también aportaron detalles adicionales a lo largo de los años.

A excepción de la Medalla al Encomio Naval (Navy Commendation Medal) concedida al Tte. Conger, ningún miembro del equipo de Dry fue condecorado. Las peticiones del Capitán Dry para que a su hijo se le otorgara un Corazón Púrpura a título póstumo fueron rechazados por el Departamento de la Marina alegando que no perdió la vida como resultado de un ataque enemigo.

Peticiones similares durante los años 90 a la Academia Naval para que se reconociese la muerte en combate de Dry, resultaron igualmente infructuosas, y todo ello a pesar del interés mostrado por el Ex secretario de la Marina, James H. Webb Jr, compañero de clase de Dry en la Academia. “El servicio naval es muy riguroso en la concesión del Corazón Púrpura y en la asignación del estatus de caído en combate” escribió Webb en la revista de exalumnos en 1999.
La Academia Naval por tanto, no incluyó su nombre en el listado de sus ex-alumnos muertos en acción en el “Memorial Hall”, debido a que la muerte del Tte. Dry fue catalogada en su informe por el Secretario de la Marina como “accidente operacional”.

Aunque la capacidad de mando y dedicación al trabajo de Dry no fue reconocido por la Marina, aquellos mas cercanos a él, nunca tuvieron dudas respecto al heroísmo mostrado esa noche. Algunos días después los trece hombres de su pelotón mandaron una carta a su padre como pésame: “…su memoria permanecerá con nosotros por sus positivos valores de liderazgo y por su valor mostrado ante el peligro” y Martin recogió los detalles de esta operación en el libro “Never Fight Fair”

El Capitán Dry murió en 1997. Por entonces conocía la mayor parte de los detalles que rodearon la muerte de su hijo, pero la búsqueda para que la Marina honrara su sacrificio fue en vano.
Ambos están enterrados juntos en el Cementerio de Arlington. Los delfines del Capitán Dry están grabados en la parte superior de la lápida, mientras que la insignia de los SEAL está en la parte inferior.

El 4 de Junio de 2004, la Academia Naval renovó el Memorial Hall cuando los nombres de más de 2500 hombres muertos durante operaciones de despliegue, entrenamiento o preparación fueron incluidos.
En la placa del año 1968 el nombre de Spencer Dry aparece justo a la izquierda de aquellos alumnos muertos en acción, y en Diciembre de ese mismo año se confirmó que sería reconocido como “pérdida operacional” en Vietnam e incluido en el Memorial de dicha guerra en 2005.
Ese año los Capitanes Michael Slattery y Gordon Peterson, recogieron unos detallados documentos recopilados en la Biblioteca del Congreso por Melvin Dry (hermano de Spencer) así como entrevistas a los supervivientes con el fin de que el propio Capitán Chamberlain les presentara oficialmente para que se otorgara el reconocimiento tanto a Dry como a Martin.

Así pues, durante más de tres décadas, los hombres de la Operación thunderhead, se perdieron en la historia. Su coraje y dedicación al deber quedaron registrados como una simple “operación de formación,” y la verdad quedó oculta para todos excepto para un pequeño grupo de familiares y amigos.

En una solemne ceremonia celebrada el 26 de Febrero de este año y ante unos 200 amigos y familiares, la Armada y la nación americana trataron de enmendar ese error y se otorgó a título póstumo la Estrella de Bronce al Teniente Spencer Dry.

Dry fue “un héroe, un guerrero, un líder”, dijo el Almirante Mike Mullen, presidente de Jefes del Estado Mayor Conjunto.
También se decidió que se otorgaría al Oficial Philip “Moki” Martin, la Medalla al Encomio de la Armada y del Cuerpo de Marines.

En el acto estuvo presente John Dramesi, uno de los POWs que iban a escapar del Hanoi Hilton y que estuvo a punto de morir en dicho centro a causa de los golpes recibidos por otros dos intentos de fuga. Allí contó que la cancelación de la Operación Thunderhead fue el peor horror que sufrió. “Era el infierno de Hanoi”, dijo.

Este es el estado en el que el SEAL Philip “Moki” Martin recibió la Medalla al Encomio de la Armada y del Cuerpo de Marines en la Base Naval de Coronado.
Un accidente de bicicleta ocurrido en 1983 le dejó postrado de por vida en silla de ruedas.

Martin recibió también las felicidades de otros veteranos de Vietnam, entre ellos los compañeros de pelotón en los SEAL, Frank Sayle y Eric Knudson.

Este merecido reconocimiento fue retrasado al ser catalogada la Operación Thunderhead como secreta, y tuvo lugar dos semanas después de que a Melvin Spence Dry se le otorgara a título póstumo la Estrella de Bronce en la Escuela Naval de Annapolis.

Durante el acto, Martin volvió a recordar que de los más de 700 saltos de helicóptero que realizó con los SEALs, nunca había realizado uno en tan malas condiciones como el de aquella noche en el Golfo de Tonkin. “Fue un salto de fe, no sabíamos la altura en que nos encontrábamos y si realmente el Grayback se encontraba allí”

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