La última batalla


John Ripley y su hazaña en Vietnam
11 abril 2009, 19:30
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En la primavera de 1972, el Ejército de Vietnam del Norte (Nva) había concluido su acumulación de tropas y estaba dispuesto a lanzar un ataque a gran escala sobre Vietnam del Sur.
Como parte del asalto, dos divisiones de infantería, 25.000 soldados con blindados y artillería de apoyo comenzaron a cruzar la frontera entre los dos países a lo largo de la arteria principal que los unía. Pero para hacerlo efectivo, primero debían atravesar un puente que se encontraba sobre el río Cua Viet justo al norte de la ciudad de Dong Ha.
Sólo el Tercer Batallón de Marines Survietnamita estaba en condiciones de bloquear esta vía crítica de ataque y ganar un tiempo muy valioso. A los 700 hombres que formaban esta unidad y que había sido trasladada a la provincia de Quang Tri, que formaba parte de la zona desmilitarizada que separaba los dos países se les encomendó la difícil tarea de detener, o al menos obstaculizar a los 25.000 soldados del Nva.

Por entonces, un pequeño número de soldados estadounidenses combatían junto con las tropas Survietnamitas, pero estas unidades americanas estaban asignadas en calidad de asesores o especialistas en comunicaciones. Pocos hombres de los presentes por entonces estaban mejor cualificados para proporcionar asistencia en esta tarea casi imposible como el Capitán de los Marines John Ripley, un graduado de la Academia Naval de Annapolis, con experiencia en combate, y que tras realizar cursos de intercambio con los Royal Marines Británicos, realizó su especialización con los Rangers como paracaidista, además de completar su formación militar como buceador y experto en equipos de demolición submarina.

Después de haber formado parte de cuatro unidades de élite, el Mayor Le Ba Binh impresionado por el historial de Ripley le puso a cargo de una de las mejores unidades del cuerpo de Marines vietnamitas, el tercer Batallón, con el fin de actuar en vanguardia.

El Tercer Batallón se componía de cuatro compañías de Infantería. Dos de ellas soportaron un intenso fuego de artillería pesada la noche anterior al Domingo de Pascua cuando se encontraban en una base abandonada al oeste de Dong Ha, era claro que el Nva sabía que estaban allí, ya que atacaron el complejo intensamente durante toda la noche.
Al día siguiente como amaneció nublado, Ripley salió a examinar los cráteres y entonces pudo deducir que el fuego de artillería se dirigía hacía Dong Ha. Entonces llamó al soldado que tenía el equipo de radio, agarró el auricular e informó al Cuartel General. Segundos después recibió la siguiente orden: “Vaya a Dong Ha y defienda el puente. Le daré mas información cuando pueda”.


El Capitán Ripley a la izquierda

Un guardaespaldas del Mayor Le Ba Binh, ( Binh era un vietnamita formado en Escuela Básica de Quantico, herido al menos una docena de veces y condecorado por su valor en siete ocasiones, un líder curtido en el combate y siempre estaba al frente de sus hombres) informó a Ripley que debía acudir al puesto de mando para organizar la defensa
Binh había decidido desplegar las dos compañías disponibles a lo largo de la orilla sur del río Cua Viet. Una debía cubrir el puente principal utilizado la carretera Norte-Sur. El puente había sido construido cinco años antes por los “Sea bees” (Batallones de Construcción de la Armada) para transportar armamento pesado, incluido blindados.

La otra compañía cubriría otro puente mucho más antiguo, situado aguas arriba y que sólo podría aguantar el peso de equipo ligero. Binh ordenó a sus Marines que tendrían que cavar pozos de tirador, con el fin de tener refugio, no retroceder y mantener el extremo Sur del puente como fuese.
Las dos compañías formaban una columna con Binh y Ripley a la cabeza y se dirigieron hacia su objetivo mientras que otro mensaje de radio avisaba: “No hay tiempo para preguntas, esperen a los blindados enemigos”
Un contacto de Binh le comunicó por radio que un Batallón junto con un grupo de 40 blindados soviéticos T54 se aproximaban a la ciudad, y el asesor americano, el Comandante James Smock informó también a Ripley que las noticias dadas por las avanzadillas afirmaban sobre el creciente ruido de los blindados Norvietnamitas en la jungla cercana al puente, y que tarde o temprano lo intentarían cruzar.

Se informó por parte de los medios aéreos que la columna enemiga se extendía a lo largo de una milla, contaban con tanques y blindados para el transporte de personal, sumando un total de unos 200 vehículos.
El asesor americano ordenó a los hombres mantener por si solos el puente, no iban a tener mas refuerzos y la resistencia local situada al Norte del puente había sido aniquilada. Al oír estas malas noticias Ripley gritó: “No podremos pararlos, habrá que volar el puente en Dong Ha”. En un primer momento su superior dudó, los mandos de Saigon querían salvarlo, pero finalmente prevaleció la razón, y aunque no se pudo autorizar expresamente la voladura, lo dejaron a su elección.

La columna a medida que se acercaban Dong Ha, pudo ver la destrucción causada por la artillería pesada enemiga, cadáveres desmembrados y olvidados a lo largo de la carretera, ganado muerto y multitud de carros pertenecientes a los campesinos locales abandonados y destruidos en todas las direcciones.

El fuego de artillería comenzaba a castigar también la ciudad y los problemas para llegar a su destino fueron grandes, los caminos principales estaban abarrotados con miles de refugiados y desertores que deseaban irse cuanto más lejos mejor. A una milla al oeste de la ciudad se les unió un grupo de 40 viejos blindados, que aunque no supondrían ninguna resistencia ante los robustos T54, fueron recibidos con entusiasmo por los Marines. A medida que llegaban a su punto de destino el fuego de artillería era mayor, y los viejos blindados del ARVN tuvieron que entrar a la ciudad por el sur para evitar una cantidad de fuego mayor que si lo hubieran hecho desde el oeste. En las afueras el Comandante de los blindados se negó a adentrarse mas en la ciudad y sólo puso a disposición en primera línea de combate a dos de sus vehículos. Cuando al fin llegaron a la ciudad Binh dijo a Ripley que debía informar de ello mediante un mensaje a sus superiores, y así fue: “Los Marines ya están en Dong Ha. Lucharemos y moriremos aquí. Mientras un Marine tenga en mas mínimo aliento de vida, Dong Ha nos pertenecerá”.

A cien metros del extremo sur del puente, Ripley junto con dos hombres estaban preparados para seguir adelante solos. En primer lugar y con ayuda de unos prismáticos se estudió la estructura; estaba muy bien construido, se usaron perfiles de acero de unos 30mt en forma de “doble T” colocados longitudinalmente y unidos por medio de otros transversales. Según dijo años después Ripley, los chicos del “Sea Bees” podían haber construido un acorazado con el acero empleado en ese puente (la longitud era de 200m)


Perfiles de acero usados en la estructura

La parte superior estaba compuesta por un firme de hormigón armado dando al puente una altura de unos 9mt. Los pilares eran también resistentes y no iba a ser fácil demolerlo. Era necesario tener los conocimientos precisos para no fallar y calcular correctamente la cantidad de explosivos necesarios, así como el lugar adecuado para su colocación. Afortunadamente, el Capitán Ripley había recibido la formación necesaria en la Escuela de Formación de los Rangers.

Una vez realizados los preparativos y con las tropas ubicadas, los tres hombres se lanzaron ladera abajo mientras el fuego aumentaba en precisión e intensidad, encontrando protección en un bunker construido con sacos terreros (posiblemente de alguna otra batalla), y llegaron allí justo a tiempo, ya que varios disparos impactaron en los sacos situados delante de ellos. Ripley decidió dejar en esa posición a su operador de radio para que pudiera enviar los informes al centro de mando sin exponerle más de lo necesario.

A continuación y a través de señas indicó al grupo de soldados apostados en la ribera del río que debían proporcionarle cobertura hasta que llegara al primer pilar del puente. Durante ese breve espacio de tiempo, los Marines de Binh tenían que disparar constantemente sobre las tropas del Nva situadas en la orilla Norte.
El fuego se inició y los dos hombres corrieron con todas sus fuerzas hacía el puente, mientras corrían podían sentir los cercanos impactos del fuego enemigo.

Los explosivos les estaban esperando, (años mas tarde Ripley dijo que fue una sorpresa que los ingenieros vietnamitas hubieran depositado allí los explosivos), una docena de cajas de madera y aproximadamente igual número de mochilas que contenían cada una unas 150 unidades de explosivo plástico C4 para ser empleado junto con TNT usado en demoliciones. Ripley se puso manos a la obra pero los Sea Bess en previsión de sabotajes habían protegido el puente con concertinas que le produjeron numerosos cortes. Viendo que las heridas sangrantes de las piernas en contacto con el sudor le producían mucho dolor, decidió que lo mejor era desplazarse por los perfiles del puente agarrándose sólo con las manos dejando los pies en caída libre.

Con el fin de colocar los más de 200 Kgr de explosivos diagonalmente a lo largo del puente tuvo que catapultarse como un trapecista entre las vigas longitudinales a fin de irse desplazando transversalmente e irse agarrando también con ayuda de los talones. Era un trabajo de gran esfuerzo, que tuvo que realizar durante tres horas, teniendo que volver mas de doce veces para aprovisionándose de explosivos y colgárselos en la espalda, para posteriormente colocarlos. Durante ese titánico esfuerzo, fue hostigado por fuego tanto ligero como de los blindados Norvietnamitas situados en la otra orilla, ya que al estar literalmente colgado, sus piernas eran visibles.

Cuando terminó de colocar las cargas cayó al suelo agotado, pero sólo había realizado la primera parte del trabajo, ahora debía regresar y colocar los detonadores.
Ripley hubiera preferido utilizar detonadores eléctricos y cable, pero sólo disponían de unos antiguos fulminantes y cordón detonante. Para hacer las cosas más difíciles, no disponía de ninguna herramienta y tuvo que hacer todo el trabajo manualmente usando sus dientes para preparar los detonadores y fusibles. Aún así logró terminar el trabajo, llegando al punto de partida ensangrentado y sin apenas mover los brazos.
Tras finalizar su tarea, apareció misteriosamente una caja con detonadores eléctricos, y Ripley sin dudar dijo que tendría que ir al puente nuevamente para establecer un circuito de seguridad para que en caso de fallar el primero se pudiera utilizar un segundo. Así que regresó de nuevo simplemente porque para hacer bien el trabajo, así lo requería.
Mientras Ripley arriesgaba de nuevo su vida bajo el puente, su compañero trajo dos nuevas cajas de TNT del puente más pequeño.

Cuando por fin se completó el cableado, Ripley no podía casi moverse, pero sacando fuerzas de no se sabe donde, cogió el rollo, se le colgó del hombro y corrió al bunker donde estaba su operador de radio. Los Marines vietnamitas arrojaron un aluvión de fuego para cubrirlo, mientras gritaban “Dau-uy Dien! Dau- uy Dien!” (¡Capitán loco, Capitán loco!).
En el búnker, Ripley estudió la forma de activar los explosivos, ya que no disponía de la caja de voladura, pero cerca de allí vio un camión medio destruido, la batería podía encontrarse en buenas condiciones.
Ripley podía oír perfectamente el ruido de motores proveniente del otro lado del puente, el asalto masivo estaba a punto de comenzar.

Ante esta posibilidad se decidió a volar de inmediato el puente, el sonido de todas las explosiones se fue sucediendo hasta convertirse en un enorme rugido, treinta metros habían caído al río dejando un enorme espacio abierto en la superficie de la estructura. Todo había salido bien.

La batalla continuó haciendo estragos en torno a Dong Ha y las inmensas fuerzas del NVA empezaron a desgastar el aguante de los defensores. La mayoría de las zonas defendidas fueron sucumbiendo y las tropas comunistas presionaban Dong Ha desde el oeste. Los Marines de Binh aún se encontraban defendiendo la ciudad apoyados por los blindados mientras Ripley pedía refuerzos urgentes de artillería ya que los ataques con morteros eran fuertes y constantes.
En ese momento llegó un vehículo que transportaba a siete periodistas y completamente ajenos a lo que estaba pasando rodearon al Capitán Ripley con sus grabadoras mientras le preguntaban acerca de la situación. Ripley les gritó, “¡Fuera de aquí, el Nva está atacando!”.De pronto un mortero explotó en las proximidades afectando a los hombres. Numerosos cuerpos permanecían inmóviles en el terreno, Nha había muerto y el Comandante Smock estaba gravemente herido.
Ripley no podía permitir dejar allí el cuerpo de su compañero, y poniéndole sobre sus hombros comenzó a caminar con su cadáver esperando un balazo en cualquier momento, pero gracias a Dios el fuego de cobertura de los Marines permitió que Ripley alcanzara un terraplén donde encontrarse seguro.

Unos días más tarde, el Tercer Batallón de los Marines recibió órdenes de romper el cerco enemigo y un par de semanas después se les retiró de la acción, de los 700 hombres sólo 52 sobrevivieron. Aún así lograron hacer magníficamente su trabajo, ya que la ofensiva fue detenida en el puente de Dong Ha y una linea defensiva del ARVN se estableció diez millas al sur. Es posible que sin la heroica actuación de Ripley, Saigon hubiera caído en 1972.
La destrucción del puente creó un embotellamiento para el Nva que fue aprovechado por los bombarderos norteamericanos en la llamada ofensiva de Pascua.

Por esta acción, al Capitán Ripley se le concedió la Cruz Naval, segunda condecoración en orden de importancia y concedida cuando se demuestra un heroísmo extraordinario en acción contra un enemigo de los EEUU, en operaciones militares durante un conflicto con una fuerza contraria extranjera o sirviendo a una fuerza amistosa extranjera en el cual los EEUU no sea un país beligerante.

En sus dos años de servicio Vietnam, participó en 26 grandes operaciones, permaneciendo en activo hasta 1992 y llegando a la jubilación con la graduación de Coronel. Entre sus seis premios al valor personal y 14 de condecoraciones, destacan una Estrella de Plata, dos Estrellas de Bronce y un Corazón Púrpura.


Jonh Rypley en el Hall de la Fama de los Seals

En 1999 fue seleccionado para ocupar el puesto de Director en el Museo de Historia de los Marines.


Durante una visita guiada en el Museo de los Marines

Lugar en el que el Coronel Ripley era tremendamente apreciado por todos y donde contaba con un pequeño lugar destinado a recordar su hazaña en Vietnam.

En 2002 el Coronel Ripley a causa de una rara enfermedad genética y por una hepatitis B que contrajo en Vietnam, requería un urgente trasplante de hígado. En su lecho de muerte recibió dos veces la extrema unción hasta que se encontró un donante. Esta noticia impulsó al Cuerpo de Marines (Semper Fidelis) a enviar un helicóptero CH-46 para traer urgentemente el órgano desde Filadelfia, y tras buscar un lugar de aterrizaje por mediación de la Policía de Washington, el trasplante se pudo hacer a tiempo con total éxito.
Ripley había servido 32 años en los Marines, y ahora que realmente los necesitaba, allí estaban.

En Octubre del 2006, Rypley regresó al Puente de Dong Ha para rodar un documental sobre su hazaña, y ser emitido en Noviembre de ese mismo año por TV.
El héroe de Dong Ha murió repentinamente mientras dormía en su casa en Annapolis, Maryland el 28 de Octubre de 2008 a los 69 años. Fue enterrado con honores militares el 7 de Noviembre en la Academia Naval de los Estados Unidos.
Meses antes de su fallecimiento contó con el honor de ser el primer Marine en entrar en el prestigioso Salón de la Fama de los Rangers sito Fort Benning y su famosa fotografía colgado del puente ocupa un lugar privilegiado en la Academia Naval de Ripley.

En 1989 se publico el libro “The bridge at Dong Ha”, 186 páginas que cuenta con testimonios del Capitan Ripley y otros testigos, narrando esta gran historia de heroísmo individual y valentía de un hombre que marcó la diferencia y que gracias a ella se frenó durante tres años el avance Norvietnamita.

Fue enterrado con todos los honores militares que se merece un héroe:

[Youtube=http://www.youtube.com/watch?gl=ES&hl=es&v=xP-s-bjR7Tg]


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