La última batalla


Grenada: Operation Urgent Fury

Bajo este sobrenombre se conoció a la invasión por parte de los EEUU, Barbados, Jamaica y otros pequeños países pertenecientes a la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECS), de Granada, isla del Mar Caribe situada a 160Km al norte de Venezuela, a unos 2400Km del sudeste de los EEUU, con una superficie de 214Km cuadrados y que en ese momento contaba con una población de 110.000 personas.

Sir Eric Gairy había conducido a Granada a la independencia del Reino Unido en 1974. Su mandato coincidió con la guerra civil, lo que supuso que el ambiente político fuera tremendamente tenso.
En las elecciones de 1976 el Partido Laborista Unido del que formaba parte Gairy reclamó la victoria, pero la oposición del marxista-leninista New Jewel Movement (NJM) no aceptó el resultado como legítimo y se desató la violencia callejera entre simpatizantes del Gobierno y bandas organizadas afines a la oposición.
A finales de los ´70 el NJM comenzó a trazar planes para derrocar al Gobierno.

Miembros de este partido habían comenzado a recibir entrenamiento militar en la Guayana, y aprovechando que Gairy se encontraba fuera del país, el 13 de Marzo de 1979 Maurice Bishop puso en marcha la revolución. Sus fuerzas tomaron los Cuarteles Militares, la Estación de Radio, los edificios gubernamentales y las Comisarías de Policía de todo el país, derrocando al Gobierno.
Bishop fue nombrado Primer Ministro, anuló la constitución y el NJM gobernó por decreto estableciendo una República Popular Revolucionaria, prohibiendo el resto de partidos políticos y anulando las elecciones.
Varios países del bloque comunista reconocieron rápidamente al nuevo Gobierno de Granada, y Cuba ofreció su colaboración para construir un nuevo Aeropuerto y para la creación de un gran Ejército permanente.


Maurice Bishop junto a Fidel Castro

Se contrató para la construcción de las instalaciones a la empresa británica Plessey Airports, siendo a pesar de ello la mayoría de los trabajadores que participaban en su construcción, de nacionalidad cubana. Se preveía finalizar las obras a comienzos de 1984.

Los dirigentes de varias naciones del Caribe, y de los EEUU observaban los acontecimientos con desconfianza. Los vínculos con países pro-soviéticos y la posibilidad de una expansión militar suponían un grave riesgo para la zona.
Como parte de esa influencia, se acusó también al Gobierno de Bishop de colaborar con Cuba y la URSS en el transporte de armas para grupos insurgentes centroamericanos.

El 13 de Octubre de 1983, el “ala dura” de partido, conducida por el Primer Ministro, Bernard Coard tomó el poder de forma ilegal y Bishop fue detenido en su residencia.
Pronto se iniciaron violentas protestas masivas a su favor, factor que le permitió huir de su cautiverio y reafirmar su autoridad como Jefe del Gobierno. Sin embargo, una semana después es detenido de nuevo junto con siete de sus principales colaboradores siendo fusilados en extrañas circunstancias en un patio interior de Fort Rupert.
Al mando del Ejército se encontraba el General Hudson Austin.


Patio de Fort Rupert donde se produjeron las ejecuciones

Se formó entonces un Consejo Militar para gobernar el país, y con el objetivo de reducir la violencia se decretó un toque de queda de cuatro días, durante el cual, si alguien era visto por las calles, sería inmediatamente ejecutado.
El Gobernador General de Grenada, Paul Scoon, fue sometido a arresto domiciliario.

Viendo el agravamiento de la situación, la OECS solicitó ayuda a los EEUU, Barbados y Jamaica (según un periodista del New York Times, este llamamiento formal fue a instancias del propio Gobierno americano que ya había decidido iniciar acciones militares contra el régimen de Coard. Se mencionó el golpe de Estado, la inestabilidad política en un país cerca de sus fronteras, así como la presencia de ciudadanos americanos que cursaban estudios de Medicina en la Universidad de St. George, como los motivos que impulsaron a tomar la decisión de intervenir militarmente)

Los mandos de los cuerpos de Operaciones Especiales Estadounidenses se encontraban aún en estado de shock tras el fracaso acontecido durante la crisis de los rehenes en Irán, y esta podía ser una buena oportunidad para utilizar de nuevo a todas las unidades y recuperar el crédito y prestigio perdido.


Ronald Reagan junto con un joven Donald Rumsfeld defiende la intervención militar en Granada

En marzo de 1983, el Presidente Reagan advirtió que la longitud de la pista de Point Salines (2700m) era más propia para el aterrizaje de grandes naves de transporte militar, que los grandes tanques de almacenamiento de petróleo anexos a las instalaciones eran innecesarios para los vuelos comerciales, y que el aeropuerto se convertiría con toda seguridad en una Base Aérea Cubano-Soviética.

La invasión:


Plan de Operaciones

Comenzó a las 05:00 del 25 de Octubre de 1983, y fue la primera gran operación militar llevada a cabo por los EE.UU. desde la Guerra de Vietnam. Se buscaba deponer al Gobierno de la autonombrada República Popular Revolucionaria de Granada, proteger y evacuar a los ciudadanos de los EEUU y restablecer el gobierno legítimo.
El Vicealmirante Joseph Metcalf III, Comandante de la 2ª Flota del Atlántico, asumió el mando de todas las operaciones.


Joseph Metcalf III durante una rueda de prensa.

Los Comandantes de los buques de la Armada no recibieron las órdenes de iniciar los preparativos para “Furia Urgente” hasta 40 horas antes de la Hora H. Desde el USS Guam, buque insignia del Escuadrón Anfibio Nº4, se coordinaron por medio de helicópteros CH-46 todas las operaciones logísticas en la que estaban incluidos 1800 Marines y los otros cuatro barcos que formaban parte de esa unidad: USS Barnstable County, USS Manitowoc, USS Fort Snelling, y USS Trenton. Este gran operación tuvo que realizarse incluso de noche, factor que originó muchos problemas a los pilotos.

Mientras, 700 Rangers, 1600 hombres de la 82ª División Aerotransportada, y el grupo de buques comandado por el SS Independence: USS Richmond K. Turner, USS Coontz, USS Caron, USS Moosbrugger, USS Clifton Sprague, y USS Suribachi, estaban listos para entrar en acción y tomar posiciones frente a las costas de Granada.
También se contó como refuerzo adicional con la participación de los Marines de la 22ª Unidad Anfibia, que fue desviada a Granada cuando se dirigía al Líbano.

Con el fin de garantizar los objetivos y para facilitar las operaciones, la isla se dividió operativamente por la mitad. Los Marines se ocuparían de la parte Norte y los Rangers, del Sur, centrándose en la inacabada pista de Point Salines.

Aunque la invasión comenzó oficialmente el 25 de Octubre, los primeros hombres que llegaron a territorio de Granada lo hicieron el día 23. Fue el Team 6 de los SEALS, que tenía como objetivo obtener información de inteligencia sobre la pista del Aeropuerto de Point Salinas para el posterior asalto de los Rangers. Debían balizar la zona y recopilar todos los datos posibles sobre las instalaciones.
Los once SEALS, portando tres Zodiac F470 saltaron sobre el océano desde aviones C-130. Cuatro de ellos, acusando el gran sobrepeso que portaban y enredados en sus paracaídas, murieron ahogados. El resto tras una breve búsqueda, reanudó la misión. Antes de que pudieran ganar la playa fueron localizados por una patrullera enemiga, averiándose en la huída uno de los motores de las Zodiacs.
Ambas circunstancias obligaron a los SEALS a abortar la misión y regresar al punto de recogida.

La noche siguiente fueron nuevamente enviados a realizar la misión. El plan y los medios eran los mismos, pero cuando estaban cerca de alcanzar la costa, el mar embravecido hundió sus Zodiacs haciéndoles perder la mayoría del equipo. Volvieron por tanto al punto de recogida sin información de la pista de aterrizaje y sin colocar las indicaciones para los Rangers.

Al amanecer del día 25, otro equipo de SEALS fue enviado en un helicóptero Blackhawk a tomar la Estación de Radio Local para que fuera utilizada por la Unidad de Guerra Psicológica. La resistencia fue poca, pero la llegada de blindados BTR-60TB les obligó a destruir las instalaciones e huir. La operación se consideró un éxito, ya que se privó al enemigo de su uso, pero estratégicamente estuvo mal planeada, ya que este grupo de asalto no está entrenado para mantener una posición, sino más bien para buscar un objetivo, destruirlo y desaparecer. Tampoco estaban equipados para mantener un intercambio de fuego prolongado.


Estado en el que los SEALS dejaron la antena emisora

Mientras, los Marines estaban listos, y la primera avanzadilla de helicópteros partió del USS Guam, tomando tierra a las 5 am del 25 Octubre en el Aeropuerto de Pearls. Allí fueron recibidos por intenso fuego de armas ligeras y ametralladoras, obligando a los helicópteros a huir.

A las 6 am tres ametralladoras soviéticas de 12,7mm ubicadas en una colina cercana dieron la bienvenida al segundo asalto (Compañía Fox de los Marines) centrado esta vez sobre la ciudad de Grenville (al sur de Pearls). Helicópteros Cobra se encargaron de eliminar estas posiciones, y los Marines tomaron tierra solamente hostigados por fuego de mortero. En un par de horas, 400 hombres de las Compañías Eco y Fox acabaron con la resistencia en Grenville y Pearls.

Horas antes, los SEALS habían iniciado una misión de reconocimiento sobre una playa cercana al Aeropuerto de Pearls con objetivo de preparar el terreno a una eventual operación anfibia. Tras una complicada infiltración lograron sus objetivos de calcular profundidades, analizar las condiciones de la playa y estimar las fuerzas enemigas en la zona. Finalmente el desembarco fue desestimado, pero aguantaron sus posiciones hasta que Pearls fue definitivamente tomado por los Marines y fueron relevados.

A las 5:34 am los primeros Rangers empezaron a caer sobre Point Salines, (inicialmente se preveía aterrizar sobre la pista en plena noche, pero al comprobar que la pista había sido sembrada de obstáculos, se cambiaron los planes). El salto se efectuó desde tres aviones Hercules C-130 y a una altura de unos 150m para que los hombres sólo estuvieran expuestos al fuego antiaéreo de unos 12 a 15 sg. En dos horas y tras el inconveniente del mal funcionamiento de los aparatos de navegación, todos los hombres estaban en tierra, y junto con el apoyo de aviones A-6 Intruder, A-7 Corsair y AC-130 eliminaron la resistencia, que fue mucho mayor que la que se encontraron los Marines en Pearls.

A pesar de que contaban con fotografías que indicaban los obstáculos del terreno, la falta de datos sobre las posiciones enemigas, su número y equipamiento, dificultó mucho el desarrollo de las conquista del Aeropuerto.
Una vez que los Rangers aseguraron Point Salines, fueron enviados 800 hombres de la 82ª Aerotransportada, que relevaron a los primeros para que se dirigieran a rescatar a los estudiantes americanos del “True Blue Campus” y para tomar la capital (St. George). Durante el rescate de los estudiantes, tuvieron que actuar como apoyo, cazas A-7E Corsair II, que partieron del USS. Independence.

No fue hasta las 10:30 am del 25 de Octubre cuando Inteligencia informó a los Rangers que también había estudiantes en el Campus de Grand Anse. Uno de los estudiantes que vivía cerca del segundo Campus informó a los militares sobre la ubicación de las defensas antiaéreas y el rescate se efectuó mediante helicópteros CH-46 y con fuego de apoyo naval, de los helicópteros Cobra de los Marines (que mostraron una evidente fragilidad dado su escaso blindaje) y de los AC-130.

Los Rangers fueron sin duda la clave del éxito global de “Furia Urgente”, y lograrían todos sus objetivos con tan sólo cinco bajas y seis heridos.

Marines de la Compañía Golf desembarcaron al norte de St. George con trece vehículos anfibios y cinco blindados. La artillería naval y el fuego aéreo empezó a martillear las posiciones enemigas para que al amanecer del día 26, los Marines, los Rangers y los paracaidistas de la 82ª Aerotransportada iniciaran el asalto final sobre la capital.

La última misión de los SEALS consistió en liberar al Gobernador General de Granada, Paul Scoon (Misión “Snatch and Grab”). La infiltración se iniciaría descendiendo en rappel desde helicópteros, se eliminaría a los elementos hostiles y se procedería a la evacuación. Todo iba según lo previsto hasta que durante la identificación de los detenidos se produjo un ataque por parte de un grupo de blindados soviéticos BTR-60PB. Los SEALS fueron pronto rodeados, y se produjo un intenso cruce de fuego. Los intentos de rescate acabaron con el derribo de dos helicópteros Cobra y un Blackhawk.

Tras 24 horas, los Marines lograron efectuar el relevo y evacuar sanos y salvos a Scoon, a su esposa y a otras nueve personas más.

Al día siguiente (26 de Octubre), elementos de la 82ª Aerotransportada comenzaron a desplegarse por toda la isla.
A la mañana del tercer día de operaciones (27 de Octubre) la artillería junto con el apoyo del USS Independence ataca las posiciones concienzudamente fortificadas de Fort Adolphus, Fort Matthew.

Los Delta Force se ocuparían de la Prisión de Richmond, (donde se encontraban encarcelados ilegalmente tanto funcionarios leales al anterior gobierno como ciudadanos no afines al actual), y de Fort Rupert lugar identificado por inteligencia como centro de operaciones del Consejo Revolucionario del General Austin.

La Prisión de Richmond constituía una auténtica fortaleza, y la misión de tomarla fue asignada en el último momento a los Delta Force con apoyo de los Rangers, lo que supuso que los primeros no tuvieran tiempo de realizar una correcta planificación. Además, la llegada de los Blackhawk desde Barbados se retrasó y la ejecución se tuvo que llevar a cabo a la luz del día y no al amparo de la oscuridad, como hubiera sido lo ideal.

El plan inicial era aterrizar con los Blackhawk fuera del perímetro de la prisión e iniciar un violento ataque frontal, pero se comprobó que el edificio se encontraba en una colina y no se encontró el lugar idóneo para poder aterrizar, así que se propuso bajar haciendo rappel y sorprender de esta forma a los defensores. Cuando el equipo Delta se dirigía hacia el objetivo, descubrió la existencia de defensas antiaéreas sobre la colina y que desde el interior el fuego era igualmente intenso. Nuevamente los informes de inteligencia habían fallado y ahora las aeronaves eran objetivo fácil. Se solicitó apoyo aéreo pero todos los cazas se encontraban operando en Point Salines. Tras dos derribos y otros tantos intentos de descargar a las tropas se vio que la resistencia era enorme y que la operación no era viable. Se tuvo que esperar por tanto a la llegada de refuerzos para evacuar a los heridos y tomar la prisión.

Los Rangers iniciaron con apoyo de la artillería y del fuego naval el asalto de los Cuarteles Militares de Calivigny, completando con su toma los objetivos marcados por las fuerzas americanas y procediendo por tanto, a ser evacuados de Granada.

EL día 28 de Octubre, los Marines y la 82ª Aerotransportada unieron sus fuerzas en Ross Beach, aseguraron St. George y eliminaron toda resistencia aislada que se fueron encontrando por toda la isla. Ambas unidades tuvieron que reaccionar rápidamente cuando fueron requeridos para actuar en varias misiones imprevistas.

Del 22 Octubre al 4 de Noviembre, la Octava Fuerza Aérea envió sus KC-135 y KC-10 para aprovisionar de combustible a todos los medios de transporte, ataque y reconocimiento que formaban parte de “Furia Urgente”. Había que completar las misiones sin degradar para nada la capacidad operativa, y el General Charles A. Gabriel, Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea reconoció el esfuerzo a todas las unidades que participaron en la invasión.

El 2 de Noviembre, todos los objetivos militares estaban garantizados. Al día siguiente se declaró el fin de las hostilidades y el país fue normalizándose, abriendo las escuelas y empresas por primera vez en dos semanas. La 22ª Unidad Anfibia de los Marines ya no era necesaria y reembarcó con destino al Líbano.

“Furia Urgente” fue un éxito, las fuerzas estadounidenses sufrieron 18 bajas y 116 heridos, 77 de ellos fueron tratados en el USS Guam y muchos otros tuvieron que ser trasladados a la Base Naval de Roosevelt Roads (Puerto Rico).
Por parte de la fuerza local, los cubanos perdieron 25 hombres, 59 fueron heridos y 638 fueron capturados. Entre las fuerzas de Granada hubo 45 muertos y 358 heridos, falleciendo también 24 civiles.

La fuerza invasora estuvo compuesta por unos 7000 hombres, junto con unos 300 pertenecientes al OECS, mientras que la resistencia la formaban unos 1500 soldados de Granada, alrededor de 700 cubanos y unos 60 consejeros de la Unión Soviética, Corea del Norte, Alemania Oriental, Bulgaria y Libia.
En esta Operación se probaron por primera vez en combate los cascos fabricados con kevlar, y el UH-60 Blackhawk efectuó igualmente sus primeras misiones

El mayor desafío al que se enfrentaron los americanos fue la falta de buenos datos de inteligencia. En Point Salines las operaciones se estancaron a causa de la fuerte resistencia encontrada, cosa que también sucedió durante el rescate del Gobernador General por parte de los Rangers.

También se carecían de datos precisos sobre la ubicación de los estudiantes de Medicina americanos, los planificadores del ataque no sabían que habían sido repartidos en dos lugares diferentes, a lo que hubo que sumar la alarmante falta de datos topográficos de la isla. Se tuvo que recurrir en ocasiones a mapas turísticos o a consultar a los civiles.

Otro desafío al que se enfrentaron las fuerzas invasoras fue la falta de un sistema de comunicaciones totalmente integrado. A diferencia de las unidades militares que fueron organizadas para llevar a cabo operaciones independientes del resto, no se permitió a los sistemas de comunicación esa libertad. Este problema expuso a más peligro de lo necesario a los Rangers en Point Salines, cuando los MC-130 sufrieron problemas en su equipo de navegación inercial y las transmisiones se vieron retrasadas al tener que transferirse a la Fuerza Aérea.

Además de la escasez de comunicaciones, se acusó también falta de coordinación a la hora del uso de las frecuencias.
Fue tal el desorden, que en una ocasión se tuvo que recurrir a una llamada comercial para solicitar apoyo naval para proteger a una unidad SEAL que se hallaba bajo fuego enemigo. La llamada a Fort Bragg (Carolina del Norte) fue trasmitida vía satélite y finalmente el cañoneo llegó a tiempo.

Varios factores han sido citados como la causa de los problemas de comunicaciones que se acusaron en Granada: una planificación insuficiente, falta de entrenamiento, fallos en los procedimientos, material no homogeneizado y sistemas de comunicación diferentes, fueron algunos de ellos. A pesar de la mala planificación se abrumó al enemigo gracias al mayor número de tropas, a su movilidad y a la enorme potencia de fuego desplegada.

De la campaña psicológica estuvo a cargo del 4º Grupo de PSYOP, perteneciente a la 82ª Aerotransportada. En la fase inicial de las hostilidades fueron repartidos folletos a la población civil, se los recomendó permanecer en sus casas y sintonizar una frecuencia de radio que una estación volante de la Fuerza Aérea se encargó de proporcionar en una de sus naves. Durante el tercer día de operaciones se estableció una pequeña estación terrestre y posteriormente otra de 50KW capaz de llegar a toda la isla y que operaba 11 horas al día.


Numerosos folletos fueron lanzados desde helicópteros Sea-King con intención de minar la moral de los combatientes locales.

Un asunto importante a la hora de analizar la información, es que no hubo periodistas que pudieran cubrir los acontecimientos. El Vicealmirante Joseph Metcalf III estimó que los medios informativos no cubrirían la invasión hasta que no hubiera un nivel de seguridad razonable para su integridad. Cuando la operación era inminente se vio obligado a bloquear a cientos de enviados especiales que pretendían acceder a la isla. Los medios protestaron aludiendo a los derechos de los ciudadanos a conocer lo sucedido y mostraron gran enfado y frustración por no poder acompañar a las tropas. Aún así, la postura fue firme, y no hubo informes de primera mano hasta que pasaron dos días y medio desde el inicio de “Furia Urgente”.
Tras acabar la intervención militar las fuerzas de EEUU se mantuvieron en la isla hasta mediados de Diciembre.

Posteriormente, un consejo asesor administró el país hasta que en 1984 se celebraron elecciones generales y el Nuevo Partido Nacional (NNP) dirigido por Herbert Blaize obtuvo 14 de los 15 escaños. La Constitución, suspendida en 1979 por el PRG, se restableció tras la cita electoral.


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