La última batalla


Operación Greif

Dentro de la campaña de las Ardenas se desarrolló la Operación Greif, que fue la primera operación de comandos a gran escala que se desarrolló durante la WWII. Esta operación tenía como finalidad infiltrarse en las líneas aliadas y desarticular las comunicaciones telefónicas, confundir a las unidades mediante informaciones erróneas, cambiar señales viarias, propagar informaciones que llevaran a la confusión, volar puentes, polvorines, robar combustible y en resumidas cuentas, sembrar el caos.
Hitler confió de nuevo en el Waffen-SS Otto Skorzeny, el cual tras el éxito del rescate de Mussolini y el secuestro del hijo del regente húngaro Miklós Horthy había alcanzado gran fama entre los jerarcas nazis.

Skorzeny se encargó del entrenamiento de la nueva Brigada Acorazada 150, que llegó a contar con 2000 hombres, de los cuales sólo un 10% hablaba inglés. Se les dotó en la medida de lo posible de vestuario norteamericano (Skorzeny se quejó repetidamente por lo escaso e inapropiado que resultó) y de las armas correspondientes. En menor medida se dispuso también de vehículos, como camiones, jeeps, y blindados, aunque muchos de ellos eran vehículos alemanes camuflados y pintados con los colores usados por los norteamericanos (sólo disponían de dos Sheman y uno de ellos se averió) con lo cual, era sólo de noche cuando en engaño era mas factible.

Skorzeny tuvo prohibido de forma expresa por Hitler dirigir la operación, y no pudo abandonar el Cuartel General del Sexto Ejército Panzer de las SS. Años más tarde reconoció que hubo mucha improvisación en el desarrollo de la misión, y que al principio fue un desastre, ya que al poco material disponible hubo que sumar una pésima organización en el transporte, con múltiples atascos y embotellamientos que obligaron a abandonar parte del material. Dado este descontrol, los comandos actuaron de forma autónoma y sin la coordinación deseada.

La infiltración comenzó el 16 de Diciembre de 1944 y estuvo formada por unos 40 hombres que se adentraron en la zona enemiga mediante Jeeps. La entrada no fue problemática, ya que las líneas aliadas estaban muy desorganizadas y dispersas. Un grupo de comandos llegó al puente del río Mosa y desvió a un regimiento acorazado de su destino, dos días después seguía perdido, algunos oficiales del General Hodges, comandante del primer ejército, creían que habían sido aniquilados por los hombres de Skorzeny. El día 19 de Diciembre al ver que no se cumplían los objetivos, Skorzeny ordenó el regreso de todos los comandos, a excepción de 8.
Estos grupos cortaron las comunicaciones telefónicas, cambiaron señales de tráfico, volaron depósitos de armas y dieron informaciones falsas sobre los presuntos movimientos de las tropas alemanas, lo cual forzó a los convoys a dar grandes rodeos.

Estos actos crearon una auténtica psicosis de espías y gran confusión. La PM detuvo a muchos soldados y oficiales aliados que parecían sospechosos, bien por tener apellidos de origen alemán como por portar material enemigo o bien por no poder justificar su presencia en un determinado lugar. Dado que había comandos que hablaban inglés, la PM hacía preguntas más específicas a los militares, como de conocimientos geográficos de los EEUU o sobre puntuaciones en partidos de béisbol. Añadir también como curiosidad, que el General Omar Bradley fue detenido brevemente en uno de estos controles.

Durante esos días, se difundió incluso el rumor (propiciado por los propios alemanes) de que se había organizado una operación secreta para secuestrar o matar a Eisenhower en París. Hubo quien incluso dijo ver al propio Skorzeny en la capital francesa. Ante este temor, Eisehhower fue recluido en su cuartel general durante varios días, lo cual trajo consigo mayores controles de personal y un retraso en el transporte de tropas y material.
Otro rumor que originó muchos problemas, fue la fuga de prisioneros alemanes de los campos de Francia y Bélgica, esto acrecentó aún mas la psicosis que obligó a los aliados a adoptar contramedidas y extremar la vigilancia; pero sin duda la información mas dañina (humanamente hablando) fue la que propició el bombardeo americano en Malmedy, población aún en poder de los aliados y que costó muchas vidas de civiles y soldados amigos.

Muchos de los comandos fueron capturados por los americanos y debido a que vestían uniformes americanos, una serie de ellos fueron ejecutados, bien sumariamente o después de una corte marcial, en otros casos, los fallos lingüísticos fueron su perdición y cayeron exterminados.

Para poder distinguirse entre ellos, se siguieron varios métodos como desabrocharse un botón de la camisa, golpearse el casco en dos ocasiones, distintivos pintados en la superficie de los blindados y uso de bufandas o pañuelos de colores.


Un Panther.


El único Sherman que formó parte de la operación.

Solo hubo un caso de deserción entre los comandos, un soldado alemán se rindió ante un centinela norteamericano que desgraciadamente para él, pertenecía a otro comando alemán.

Después de la guerra, Skorzeny fue juzgado por los Aliados como criminal de guerra por permitir que sus hombres a usar uniformes del enemigo. No obstante fue absuelto cuando el Comandante Frederick Edward Yeo-Thomas, del Grupo de Operaciones Especiales (SOE) testificó en su defensa, ya que otros comandos aliados habían hecho lo mismo.
Si bien la operación Greif se consideró un fracaso, fue debido principalmente a la falta de material y el apoyo de otras divisiones de la Wehrmacht, ya que el avance no se produjo según lo previsto.
Un ejemplo de las tácticas, técnicas y procedimientos utilizados en la Operación Greif puede verse en la película de 2002 “En defensa del Honor” (Hart´s war), en la que el Teniente Hart, interpretado por Collin Farrel y un capitán de infantería son víctimas de una emboscada por parte de unos soldados alemanes que se hacen pasar por soldados norteamericanos en una de las principales rutas de suministro.

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2 comentarios so far
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la historia es como el inicio de un rompecabezas dos piezas aisladas de miles de ellas deben dar inicio a un relato, asi son las escrituras de la historia, creer en ellas es renunciar a su objetivo final: construir una imagen literaria a manera de réplica, puedes leer en cinco minutos una entrada de la red,pero la significación que le dió el autor no es de tu propiedad, como lector haces la tuya, si no la crees vas camino de la comprensión futura, bien por “la última batalla” y sus participantes,con éstas y otras lecturas aun no me explico como un solo hombre, Hitler, pudo dominar a los soberbios cerebros alemanes, Nietzche parecería tener razón acerca de ellos.

Comentario por jesus caballero

EN LO PERSONAL CONSIDERO QUE LA BATALLA DE LAS ARDENAS DE HABER CONTADO CON PLANES MAS CLAROS Y OBJETIVOS MAS REALISTAS HABRÍA SIDO UN LOGRO FORMIDABLE,A PESAR DE TODOS LOS PROBLEMAS Y LIMITACIONES POR LAS QUE PASARON ES INNEGABLE QUE ES DE ADMIRAR,POR OTRO LADO TODO ESE MATERIAL,HOMBRES Y DEMAS RECURSOS UTILIZADOS DEBIERON ENFOCARLOS EN CONTRA DEL AVANCE RUSO.

Comentario por ALBERTO CARDENAS




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