La última batalla


Operación Nimrod

La ruptura del sitio terrorista en la Embajada de Irán en pleno corazón de Londres ocurrido en 1980 catapultó al SAS (Special Air Service) desde su reservado y misterioso entorno a la fama mundial. Un brillante asalto a plena luz del día, cubierto por los medios británicos y que vieron miles de personas en todo el mundo hizo que su lema “Who Dares Wins” (quien arriesga gana) tomase mas significado que nunca, forjando una marca indeleble en la cultura del Reino Unido.
Las técnicas utilizadas en esta operación fueron rápidamente estudiadas y copiadas por otras fuerzas especiales y unidades de lucha contra el terrorismo de todo el mundo.

Así ocurrió todo:

En la mañana del miércoles 30 de abril, seis ciudadanos iraníes se reunieron en Hyde Park con armas de fuego ocultas bajo sus anoraks (dos versiones Polacas de la pistola ametralladora rusa Scorpion, un revolver del .38, tres Browning de 9mm y varias granadas de fragmentación rusas RDG-5), y se dirigieron a su embajada sita en el número 16 de Princes Gate, en el barrio londinense de Kengsington. A las 11.30 horas entraron en el edificio, Trevor Lock el guardia del vestíbulo fue rápidamente reducido, pero tuvo tiempo suficiente para enviar una llamada de emergencia a través del transmisor oculto en la solapa de su uniforme.
Antes de que el control sobre la embajada fuera total y en medio de la confusión inicial, varios empleados escaparon a través de los balcones. Entre las 26 personas que finalmente se encontraron en su interior y que fueron tomadas como rehenes destacaban 2 miembros de la BBC que estaban arreglando sus visados, y el propio Trevor Lock, del equipo de protección diplomática de Scotland Yard.

Los terroristas (sólo conocidos por su nombre de pila: Salim, Hassan, Faisal, Makki, Shai, y Ali) y que se hacían llamar “Frente Revolucionario Democrático para la Liberación de Arabistan” DRMLA, protestaban por la opresión sobre Khuzestán (región petrolífera de la zona sur del país) ejercida por el entonces líder de Irán, el ayatollah Jomeini, el cual había tomado el poder del país el año anterior.

Además de demandar la autonomía de la región exigían la liberación de 91 presos políticos encarcelados en Irán, demandaban un avión para volar junto con los rehenes fuera del Reino Unido y querían que las negociaciones fueran llevadas por los embajadores de Irak, Jordania y Argelia.
La amenaza sobre el personal diplomático era su baza para lograr dichos objetivos, pero sin embargo la posición del gobierno iraní durante toda la crisis fue siempre pasiva, dando la sensación de estar resignado ante el negro destino de los cautivos.


Salim (al teléfono) junto con otro terrorista.

Mientras se precipitaban los acontecimientos, la policía acordonaba la zona llegando a la escena los equipos D11 (francotiradores), C13 (antiterrorista), C7 (servicio de apoyo técnico) y el SPG (Special Patrol Group). El comité de emergencia del gobierno, (Cabinet Office Briefing Room A) COBRA, era el encargado de supervisar y gestionar la evolución de la crisis.

En su base en Hereford, el grupo antiterrorista del SAS conocido como “Pagoda” y que se mantenía en alerta constante como contingente frente a ataque terrorista entró en acción. El hecho de que estuvieran ultimando los preparativos para un ejercicio conjunto con la policía hizo que los equipos “Rojo” y “Azul” del Escuadrón B se trasladaran de inmediato a Londres.
Tras instalarse en un edificio cercano a la embajada se procedió a preparar un plan de acción inmediata por si se daba el caso de que las negociaciones se llegasen a romper y la vida de los rehenes corriera peligro. El SAS quería ganar tiempo para recopilar inteligencia y elaborar un detallado plan de asalto.

Mientras los negociadores de la policía comenzaban el diálogo con los secuestradores, los especialistas del MI5 introducían micrófonos por el interior las chimeneas de la embajada, se “improvisaban” obras a pie de calle y se reducían las trayectorias de vuelo de aviones que se acercaban el aeropuerto de Heathrow con el fin de cubrir los sonidos de los agujeros hechos en las paredes de los edificios anexos y así introducir por ellos dispositivos de espionaje como micrófonos y sondas de fibra óptica.
Los planificadores de SAS también estaban ocupados, estudiaban planos, consultaban aspectos del interior del edificio con el conserje de la embajada y resto de personal, se construyó una réplica de la misma y un pequeño grupo de sus hombres se encargó de desproteger posibles puntos de entrada en el tejado del edificio. La embajada al ser un edificio oficial estaba bien protegida, muchas de sus ventanas eran a prueba de balas y bombas y la claraboya del tejado que era la mejor ruta para una fuerza de asalto había sido bloqueada con muebles por los secuestradores.

Los terroristas estaban comandados por Awn Ali Mohammed un joven de 27 años, que recibió el nombre clave “Salim”. Mientras se mantuvieron las negociaciones, Salim, que era el único que hablaba inglés, dejó en libertad a 4 personas, Frieda Mozafarian el primer día, Chris Cramer uno de los empleados de la BBC que fingió calambres en el estómago el segundo, Ali Guil Ghanzafar y Hiyech Sanei Kanji el cuarto, finalizando el quinto día con Mustapha Karkouti.

Las autoridades les enviaron alimentos y cigarrillos, y al tercer día se permitió que el grupo expresara sus demandas en BBC Radio 2. Sin embargo las horas pasaban y no había ningún avance significativo, haciendo que el estado de animo del líder terrorista cambiara, aumentando por tanto la tensión.
A pesar de que ahora la amenaza flotaba en el ambiente, la línea oficial negociadora permaneció sin cambios, no habría ninguna cooperación con los terroristas.


Manifestantes pro y anti Jomeini se reunían en el exterior.

Al cuarto día, en el equipo de crisis del gobierno ya se pensaba de forma unánime que iba a ser complicado acabar con la situación de forma pacífica y se ordenó a los SAS ensayar su plan de asalto en la réplica levantada en “Regents Park Barracks”. Fotografías de los rehenes y de los secuestradores fueron mostradas a los miembros de la unidad para poder establecer diferencias en el momento que se produjera el contacto.

El sexto día de secuestro los terrorista advirtieron por medio de Trevor Lock (el cual trasmitió el mensaje por una ventana) que o en media hora mantenían contacto con el embajador de Jordania o asesinarían a los rehenes uno a uno, siendo ejecutado el primero a las 17 horas de ese mismo día. Cuando llegó la hora marcada se escucharon tres disparos en el interior de la embajada. El dilema estaba servido, no había pruebas de que nadie hubiera muerto y actuar sin una meridiana seguridad podía ser contraproducente. Por otra parte, si la operación quería llevarse a cabo a la luz del día, no quedaba mucho tiempo antes de que anocheciera.

La confirmación de que lo peor había sucedido no tardó en llegar. Poco antes de las 19 horas se volvieron a escuchar nuevos disparos y minutos después dos hombres enmascarados empujaron al exterior el cuerpo inerte de una persona. La primera víctima era Abbas Lavasani, agregado de prensa de la embajada. Quizás el haber mostrado su hostilidad hacía los terroristas y su ferviente apoyo a Jomeini hizo que él fuera el primer elegido en el macabro proceso que se pretendía seguir.


Mientras son cubiertos por la Policía, dos personas retiran el cuerpo de Lavasani.

William Whitelaw que ostentaba el cargo de Secretario del Interior y que presidía el equipo de crisis del gobierno recibió las ordenes de la primer ministro Margaret Thatcher y ordenó el asalto. A las 19:07 horas la policía metropolitana entregó el control de la situación a los SAS. Ambos equipos (“Rojo” y “Azul”) apoyados por francotiradores ocultos tomaron posiciones para ejecutar la denominada “Operación Nimrod”.

Los terroristas habían cruzado una línea peligrosa, la política del Reino Unido en estos casos es no usar la fuerza a no ser que algún rehén haya sido asesinado o haya riesgo que lo sea, y COBRA aunque continuó las negociaciones con el objetivo de ganar tiempo, autorizó el uso de la fuerza. El asalto le llevarían a cabo cinco equipos de cuatro hombres que irrumpirían de forma simultanea por todas las plantas de la Embajada.

Además del subfusil Heckler y Koch MP5A-3, cada agente contaba con una pistola Browning 9mm Hi Power, con granadas de aturdimiento G60 de mercurio y polvo de magnesio (conocidas como flash-bangs) que emitían un destello de 300.000 candelas junto a una detonación de 160 Db, e irían equipados con una máscara antigás junto con una capucha antidestello, un equipo de trasmisiones de dos vías, chaleco antibalas, “cargas de marco” para volar las ventanas y gas lacrimógeno (CS).

-Un equipo entraría por una escalera desde el tejado, detonando un gran artefacto explosivo a través de la claraboya para así cubrir su entrada y causar confusión máxima
-Otro equipo se ocuparía del primer piso, volando las ventanas con “cargas de marco” y entrando por el balcón.
-A través del jardín trasero se entraría también al patio de la embajada, se limpiaría así de forma rápida la planta baja y se lograría el acceso a la escalera principal. Este equipo podría actuar también si se necesitase como fuerza de reserva y para recepcionar a los rehenes.
-Desde el tejado los equipos bajarían haciendo rappel hasta los balcones de la primera y segunda planta, abriéndose paso a través de ellos.

-Otro equipo entraría a la planta baja a través de las puertas traseras para ocuparse de las dependencias del sótano.

El asalto se inició a 19:23 horas del 5 de mayo con la explosión de la carga explosiva del tejado, la detonación sacudió todo el edificio y además de provocar una enorme nube de humo aumentó la confusión entre los terroristas.

Otra explosión derribó una ventana del primer piso y un equipo entró en la biblioteca.

Dentro se encontraba el reportero de la BBC Sim Harris, el cual buscó la seguridad de la balconada mientras los SAS eliminaban a un terrorista que había huido a una sala lateral (algunas fuentes sostienen que este terrorista fue eliminado por un francotirador).


Momento en que Sim Harris sale a la balconada.

Mientras, en un habitación del segundo piso, Salim que se dirigía alertado por el ruido a una ventana era derribado por Trevor Lock, el cual sacó su revolver de calibre .38 que había mantenido oculto, no evitando que se produjera un forcejeo entre ambos.

Momentos después los SAS que se encontraban en la fachada entraron por fin a la sala, ordenaron a Lock rodar y apartarse de Salim, que fue rápidamente eliminado por una ráfaga de fuego de una MP5.


Después de ser rescatado, Lock salió por el balcón para comprobar la situación.

Trevor Lock recibió por su valentía la “Cruz de San Jorge”.
El origen a este desenlace hay que buscarlo en el incidente ocurrido al Sargento “Tak” Takavesi, que había quedado enredado de su equipo de descenso y estaba colgado en mitad de la pared.

Para empeorar las cosas, una granada aturdidora que había sido lanzada a través de una ventana había provocado un incendio en la cortinas, haciendo que las llamas alcanzaran al agente. Lock con su “placaje” posiblemente salvó la vida al SAS. Momentos después el resto del equipo cortó sus ataduras liberándolo y rescatando al propio Lock.


La ventana tuvo que ser derribada con medios mecánicos para no causar daños adicionales a Takavesi.

Los televidentes que asistían a la operación asombrados, vieron como el sargento Tommy Palmer salía a un balcón con su equipo ardiendo, se despojaba de su capucha y de la máscara antigas para rápidamente acceder de nuevo al interior del edificio. El queroseno rociado en el interior por los terroristas fue otro inconveniente no previsto…

Dentro de la sala de télex del segundo piso, los terroristas comenzaron a disparar contra los retenidos, matando a uno e hiriendo a otros dos. Antes de que los SAS entrasen en la habitación, abandonaron sus armas y se colocaron entre el resto de rehenes. En el incidente más controvertido del asalto, los SAS identificaron a los dos terroristas, los situaron contra la pared y dispararon.

Con todos los rehenes a salvo entró el equipo de reserva para hacerse cargo de ellos, todos fueron alineados en la escalera central para salir por la puerta trasera al jardín. En ese momento un terrorista fue descubierto entre los rehenes, llevaba una granada de fragmentación rusa agarrada fuertemente entre sus manos. Disparar contra él en esos momentos suponía un gran riesgo para todos, así que el SAS Pete Wignall le golpea fuertemente con la culata de su MP5 en el cuello. Cuando el hombre cae al suelo y llega rodando al pie de las escaleras, cuatro agentes disparan 32 proyectiles al unísono acabando con su vida al instante.

Una vez fueron todos esposados se les sacó al jardín donde se les colocó para establecer un rápido recuento.

No cuadraban los números y Sim Harris uno de los periodistas de la BBC identificó al último terrorista que se encontraba oculto entre los rehenes. Se dice que un miembro de los SAS le tomó y le condujo de nuevo a la embajada, supuestamente para acabar con él. Afortunadamente sus compañeros mantuvieron la sangre fría y viendo que la prensa se encontraba presente, lo impidieron.

Fowzi Nejad fue el único terrorista superviviente, y en el juicio que se celebró a causa de los hechos nueve meses después fue condenado a cadena perpetua por los cargos de conspiración para cometer asesinato, detención ilegal, posesión de un arma de fuego y dos homicidios involuntario. Fue liberado en noviembre de 2008, y ante el riesgo de ser ejecutado si era repatriado a Irán, el gobierno británico decidió que lo mejor era que pasase a la clandestinidad.

Con todos los rehenes y terroristas contabilizados, el control pasó de nuevo a la Policía, retirándose los miembros del SAS del entorno de la embajada.

Margaret Thatcher y su marido visitaron horas después los cuarteles del SAS en Regent´s Park como muestra de agradecimiento, allí dijo que el desempeño de la SAS fue “excelente” y que hicieron que todo el mundo “estuviera orgulloso de ser británico”, finalizando con una frase célebre: “¡Señores, no hay nada más dulce que el éxito, y ustedes ya lo tienen!”

William Whitelaw dijo que lamentaba que hubiera que haber recurrido a la fuerza, pero que “no había alternativa”. Irán también acogió con beneplácito el fin del sitio y declaró que los rehenes que habían sido asesinados eran mártires.

Hubo cierta controversia sobre algunos de las muertes, especialmente las de los terroristas Shai y Makki. Los rehenes les vieron tirar las armas por la ventana y sentarse en el suelo con las manos en la nuca. Uno de los rehenes identificado como Dadgar declaro: “Tomaron a los dos terroristas, los empujaron contra la pared y dispararon. Querían terminar la historia, ese era su trabajo”. “Había algo en sus bolsillos, pero no tenían armas en sus manos en ese momento”.
Tras presentar las conclusiones provenientes de las investigaciones forenses los SAS fueron absueltos de posible comportamiento ilegal por parte de un jurado.

Después del incidente se rumoreó que Iraq había patrocinado, entrenado y armado a los terroristas. Se dijo que Saddam Hussein quería obtener el control de Khuzestán, objetivo clave cuando estalló a finales de ese mismo año la guerra entre ambos países.

Con esta operación el SAS volvió a estar en boca de todos, un secuestro que había durado seis días se había sido solucionado en 15 minutos, y aparte de la controversia creada por los métodos utilizados, una cosa quedó clara, Gran Bretaña había trazado una linea de acción respecto al terrorismo internacional y la operación supuso el mensaje de que siempre se respondería con una terrible contundencia y con una eficacia mortal.
Para los SAS sin embargo ésta había sido una operación mas, pero ahora el futuro del regimiento, previamente amenazado con la disolución, estaba garantizado.

Fuentes:
http://www.eliteukforces.info/special-air-service/sas-operations/iranian-embassy/
http://en.wikipedia.org/wiki/Iranian_Embassy_Siege
http://everything2.com/title/Iranian+Embassy+siege%253B+London%252C+1980
http://www.operationnimrod.com/p1_background.php
http://news.bbc.co.uk/hi/english/static/in_depth/uk/2000/iranian_embassy_siege/intro.stm
Fuerzas de Élite: “El SAS”
http://www.militaryphotos.net/forums/showthread.php?t=61947


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