La última batalla


El Tet. ¿Victoria americana o derrota?

En las semanas que siguieron a la fracasada ofensiva comunista del Tet de 1968 un gran debate surgió en los EE.UU. Líderes militares y ciudadanos favorables a la participación americana en la guerra afirmaban que el ataque había resultado una gran derrota para Vietnam del Norte y sus aliados del Vietcong, ya que los comunistas, si exceptuamos Hue, habían fracasado en ocupar cualquiera de las ciudades que se habían fijado como objetivo. Por otra parte, la unión Vietnam del Sur-Estados Unidos había respondido a la invasión con un fortísimo contraataque que causó un terrible número de bajas, ya que se estimaba que 45.000 miembros del NVA y del Vietcong resultaron muertos y otros 60.000 fueron capturados.

La campaña del Tet paralizó la mortal red del Vietcong extendida por todo Vietnam del Sur y que había causado tantísimos problemas en los años anteriores. Su actividad decreció notablemente desde entonces a consecuencia de que simplemente muchas de sus unidades habían resultado aniquiladas. Reputados historiadores apoyan este hecho, afirmando que el Vietcong perdió su mejor generación de guerrilleros, siendo necesario que a partir de entonces se enviaran muchos hombres desde Vietnam del Norte para poder cubrir sus lugares.


Algunos de los principales objetivos del ataque comunista

También el Tet fracaso en su objetivo de hacer estallar una revolución entre los ciudadanos de Vietnam del Sur. Su negativa a unirse a los comunistas no sólo ayudó a repeler la invasión, sino que también arrojó una sombra sobre las pretensiones lanzadas desde el Norte en las cuales se afirmaba que contaban con el apoyo de la mayoría de los civiles del Sur. Era claro que la reclamada autoridad política y moral pretendida por los comunistas sufrió un duro golpe.

Sin embargo, mientras se producía la decisiva victoria en el campo militar, se destruía el apoyo a la guerra en el frente local, es decir, entre la población norteamericana. En las semanas anteriores al Tet el Presidente Johnson junto con sus oficiales habían repetido a sus ciudadanos que la victoria estaba cerca. Se animaba a la esperanza con frases como: “Estamos a punto de ganar, sólo hay que esperar un poco más. Vuestra paciencia será recompensada”, y ahora sin embargo con la Ofensiva del Tet cubierta ampliamente por los medios, se habían hecho añicos la cada vez menor confianza y paciencia del público norteamericano.


Primeras protestas tras el Tet

Verdaderamente se había demostrado que dada la fuerza y amplitud de la invasión comunista, Vietnam del Norte era aún un enemigo peligroso y determinado. Desilusionados y enfadados, muchos americanos determinaron que la victoria sobre los comunistas estaba aún a años de producirse, y que sólo se alcanzaría con el sacrificio de miles de vidas norteamericanas y billones de dólares. Las palabras pronunciadas durante la crisis por el periodista Walter Cronkite en las cuales se decía que la sangrienta experiencia de Vietnam iba a terminar en un callejón sin salida, iban a resultar proféticas…


Cronkite informando desde Vietnam.

Así pues, con la victoria pareciendo poco probable, los movimientos en contra de la guerra comenzaron sus protestas y demandas para que su país pusiera fin a la participación en el conflicto. El Tet se había convertido en un suceso crucial en el aspecto de como la guerra iba a ser vista y dirigida a partir de entonces.

A día de hoy mucha gente cree que los políticos y líderes militares mentían sobre la situación en Vietnam a finales de 1967 y comienzos de 1968 con objetivo de apuntalar el apoyo público a la guerra. Otros creen que simplemente se subestimó la fuerza y resolución del enemigo. Por su parte, muchos oficiales reivindican que ellos honestamente pensaban que en las semanas anteriores al Tet las fueras americanas iban camino a la victoria, que no se trataba de hacer creer un falso optimismo, ni de vender un mensaje de Johnson, simplemente sucedió que de repente cuarenta ciudades fueron atacadas y que los ciudadanos no les volvieron a creer jamás.

Al General Giap se le preguntó en una entrevista si la Ofensiva del Tet estaba planeada más a lograr un objetivo militar, político o si iba destinada a la opinión pública norteamericana, a lo que contestó entre risas:

“Ha habido muchos comentarios sobre este tema. Pero como se sabe, para nosotros, no hay una estrategia puramente militar. Nuestra estrategia sólo puede ser general, donde se integre a la vez la militar, la política y la diplomática. Y esa es la razón por la cual, obviamente, la ofensiva del Tet de 1968 tenía un objetivo, que era a la vez militar y político.”

Por tanto se puede concluir que la victoria táctica correspondió a las fuerzas de EE.UU y Vietnam del Sur, mientras que la victoria política y de propaganda fue para Vietnam del Norte, resultado que fue una constante que se repetiría a lo largo de toda la guerra.

En enero de 1991 se llevaron a cabo unos seminarios tanto en Ho Chi Minh City como en Honoi, en los cuales uno de los intervinientes fue el general retirado Tran Van Tra, voz altamente cualificada, ya que no sólo fue uno de los planificadores del Tet, sino que también dirigió a las tropas.

En esas charlas Tran explicó los objetivos políticos, estratégicos y políticos buscados en el Tet por el Politburo de Hanoi: el primero era atacar y eliminar a todos los soldados posibles del ARVN, el segundo consistía en deteriorar a todos los niveles el gobierno de Vietnam del Sur, y finalmente el tercero incitar a una rebelión popular para así reemplazar a la administración de Saigon.
Es por este amplio objetivo por el cual la mayoría de los vietnamitas llaman a esa época “Tet Mau Tran”, que significa “Ofensiva General y Levantamiento del Tet”.

Tran y el Politburo también pretendían destruir partes vitales de las fuerzas y material americano con el fin de evitar su apoyo político y militar a Saigon, forzándoles finalmente a aceptar la derrota en Vietnam del Sur y a acabar con la agresión sobre el Norte.
Se trataba en definitiva de romper la voluntad americana de participar en la guerra.

Sobre la duración del Tet afirmó que la mayoría piensa que la Ofensiva empezó con la celebración del Nuevo Año Lunar, el 31 de enero de 1968, y que finalizó con la derrota del NVA y del Vietcong en Hue el 24 de febrero. Ese periodo según Tran fue sólo la primera de las tres fases de la Ofensiva. La siguiente fue desde el 4 de mayo hasta el 18 de junio, y la tercera desde el 17 de agosto hasta el 23 de septiembre.

La segunda fase se centró en atacar la estructura de mando del ARVN tanto en los alrededores como en el propio Saigon. Las fuerzas de Tran se cobraron importantes objetivos, nueve oficiales de alto rango (coroneles y generales) fueron asesinados, y el tristemente famoso general Nguyen Ngoc Loan fue herido gravemente en las dos piernas.

La última fase a diferencia de la primera consistió en ataques contra grandes bases o ciudades, se centró en eliminar unidades tamaño batallón o brigada en el área que Tran llamó “Bulwark B2”, que eran las regiones al norte y al oeste de Saigon. En este periodo sus fuerzas destruyeron doce batallones de infantería mecanizada americana, un batallón del ARVN, y muchas compañías, tomando el control de 200 pueblos y aldeas que contaban con una población de alrededor de 1,5 millones de personas.

Las consecuencias políticas del Tet vistas del lado vietnamita fueron en primer lugar el reemplazo del general William Westmoreland, comandante del MCAV por el general Creighton Abrams, y la renuncia de presentarse a la reelección del presidente Lyndon Johnson pronunciada en su discurso televisado del 31 de marzo de 1968.

Del lado estratégico y diplomático señaló que se logró cambiar la estrategia americana de las agresivas misiones de “search and destroy” a las de “clear and hold”, algo que sin duda significaba reducir la escalada bélica llevada hasta ese momento y que conduciría a la vietnamización, con el cambio de rol que ello implicó.
Otro aspecto importante que indicaba que los americanos habían perdido su voluntad de luchar fue la decisión del Presidente Johnson de acelerar las conversaciones en la Conferencia de Paz de París.

Fuentes:

“Life and Death in the Central Higlands” de James T. Gillam
“Vietnam War Almanac” de Kevin Hillstrom
http://openvault.wgbh.org/catalog/vietnam-b1661a-interview-with-vo-nguyen-giap


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